Extranet / A reinventar la televisión abierta

Siempre que me preguntan cómo veo el contenido de la televisión abierta en México actualmente, mi respuesta es que estamos en el peor y el mejor de los tiempos.

El peor, pues los contenidos en su mayoría son malos. Gran parte de los productores y directores de los canales actuales siguen teniendo un modelo de negocio viejo: no disruptivos, con miedo al cambio y apostando, todavía, por crear programas de varias horas que “son del gusto de las señoras, pues son quienes ven la programación abierta”.

Lo bueno: estamos en una época en la que se apuesta y se invierte en televisión, gracias, en parte, al uso de las nuevas tecnologías. Programas de calidad cinematográfica como Game of Thrones; o grandes documentales y entrevistas en vivo, como los de la televisora alemana DW alrededor del mundo, o la Copa Mundial de la FIFA 2018, transmitida en tiempo real a una audiencia de mil 100 millones, han demostrado el poder del medio para reunir audiencias enormes.

Lo que mata a las televisoras mexicanas es que no se han dado cuenta que hay una “carrera armamentista mundial” en torno a la programación original, no en comprar copias baratas ya pasadas de moda o en copiar programas en vivo que fueron exitosos en otros países, como se hacía hace unos años.

Su futuro tampoco está en creer que llevar a su programación lo que es nativo de internet es la solución, como sucede con los torneos de eSports en vivo.

Sin embargo, hay que analizar qué es lo que piden las nuevas generaciones y convertir a la TV abierta en la segunda pantalla, pues desde hace tiempo dejó de ser la primera para los más jóvenes.

La televisión abierta no está muerta, como no lo están el cine o los libros, pero si hay ajustes.

El contenido es lo primordial y adaptarse a los nuevos requerimientos sociales es básico para luchar por el mercado. Aunque en México poca gente tiene acceso a banda ancha de gran velocidad, a pagar sistemas de cable o apps como HBO Go, Amazon Primer o el mismo Netflix, poco a poco se abaratan y eso comienza a dejar fuera a aquellos que no ofrecen contenidos atractivos.

Si hay una oportunidad para las cadenas nacionales esa es invertir en su talento, en ser disruptivos, en una reinvención donde los titulares adopten la mentalidad de una startup, utilizando un diseño “basado en cero” y en competir mundialmente. Creer que todo es local y equipararse con aquello con lo que han competido por años es su error.

La administración de carteras se convierte en una capacidad de diferenciación que puede ayudar a crear nuevos programas, mismos que podrían ser adoptados por las nuevas audiencias.

Invertir en nuevas tecnologías como Inteligencia Artificial y análisis de datos, es un apoyo en ello.

El contenido bajo demanda está ganando terreno en un frente amplio, pero la televisión lineal tradicional sigue afirmando su papel, especialmente en el área de contenido en vivo como deportes, programas unitarios y eventos importantes.

La publicidad en televisión y video se está adaptando a los nuevos formatos y depende cada vez más de la personalización del contenido publicitario.

El análisis de los datos de los usuarios permite optimizar los anuncios y el contenido, aumentar los beneficios para los clientes potenciales y, en última instancia, ganarlos como consumidores. Sin embargo, la medida en que esto sucederá depende de la disposición de los consumidores a entregar sus datos.

Como aseguran algunos analistas en Deloitte, la regulación del mercado en la industria de los medios será más moderada de lo que es hoy. Sobre todo en el área de servicios en línea y móviles. Esto reducirá la presión reguladora sobre todos los participantes del mercado, especialmente en las compañías de medios tradicionales. La neutralidad de la red permanece.

Aunque suene lógico, el primer paso estratégico necesario es que las televisoras desarrollen una mentalidad de el cliente primero, sin creer que piden contenido basura como vemos hoy en día. Parece obvio, pero muchas de las principales empresas de radiodifusión o productoras crecieron y prosperaron sin pensar demasiado en las necesidades o deseos de los clientes finales, más allá del contenido que ofrecían.

El ejercicio de reinvención debe abordar las ineficiencias y las fricciones que afectan a muchas organizaciones de televisión tradicionales.

La mayoría de la tecnología, los sistemas, los flujos de trabajo, las prácticas comerciales y los comportamientos se crearon en un entorno doméstico, lineal y no digital y en el que el público en general era pasivo y se consideraba homogéneo.

Pero la mayoría de las organizaciones ya no operan en un panorama nacional, sino global, y la distribución es casi completamente digital.

Por ello es que hay que adaptarse y considerar que hoy en día la pantalla de la sala es secundaria a la una de un móvil, una tablet o una computadora, y es necesario crear contenido que cumpla con ese propósito, sin olvidar que invertir en contenido original es la clave en ello.

Comparte este contenido

Double Column Posts

Double Column Posts Subtitle

Antena / Sí protección a la mujer, no con censura

Esta semana, la Cámara de Diputados envió una minuta al Senado adecuando diversos ordenamientos para precisar lo que denominaron "violencia política en razón del género". Al analizarla se perciben algunos puntos que resultan cuestionables. Se debe señalar, de inicio, que el documento está a favor...

WhatsApp chat