23 de abril de 2024

Sólo 35% del talento que participa en noticiarios son mujeres

Conductoras mayores de 60 años tienen nula representación.

Aun cuando las mujeres representan la mitad de la población y casi 54 por ciento de la audiencia y del consumo televisivo en México, las profesionales de la comunicación y el periodismo representan sólo 35 por ciento del total de personas que componen los noticiarios que se transmiten en medios.

Al analizar una muestra de noticiarios de radio, televisión abierta y televisión de paga, el IFT encontró que dos de cada tres periodistas fueron hombres; puesto que, las mujeres representaron el 35 por ciento de un total de 556 personas registradas.

«Proporcionalmente, al contabilizar las intervenciones de ambos sexos, se detectó que el sexo femenino tuvo una participación del 33 por ciento de las 7 mil 790 piezas analizadas».
Además, el monitoreo realizado por el órgano regulador identificó que los contenidos y el enfoque de la información difundida están lejos de abordar las necesidades de las mujeres y visibilizar su realidad, dándoles una atención menor o incluso sesgada, con estereotipos que poco abonan a la igualdad y equidad de género.

“Si de entrada sabemos que el hecho de que una mujer escriba la noticia va a influir en que se tenga una lectura distinta, entonces, se hace necesario generar condiciones para que las mujeres accedan a puestos de dirección al interior de los medios y puedan tener mayor oportunidad de incidir en los contenidos mediáticos”, aseveró Cirenia Celestino Ortega, periodista defensora de los derechos humanos de las mujeres.

Más aún, el «Monitoreo de noticiarios desde una visión de Género”, realizado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), muestra que en los programas de radio comercial, las mujeres representaron el 38 por ciento del talento registrado; sin embargo, realizaron sólo 33 por ciento de las 4 mil intervenciones escuchadas en este medio.

En la radio pública el talento femenino representa 47 por ciento, pero sus intervenciones equivalieron a 41 por ciento del total, frente a 59 por ciento de participación de los hombres.

En televisión comercial predomina el talento masculino, con 69 por ciento, frente a 31 por ciento de colaboradoras, proporción que se mantuvo al momento de contabilizar las intervenciones que realizaron.

En la televisión pública fue notable que, aunque las mujeres representaron 41 por ciento de las personas registradas como parte del equipo de los noticiarios, su intervención en las piezas alcanzó 59 por ciento, es decir, superior a la de los hombres en las ocasiones que aparecieron en los 789 contenidos detectados en los noticiarios de este medio.

Con respecto a la edad de las mujeres en la “conducción principal” de los noticiarios, las “mujeres maduras”, de entre 45 a 59 años, tuvieron visibilidad en especial en televisión abierta; lo que aunado a su aparición en el horario nocturno o “estelar”, representa un posible cambio de paradigma de la imagen con la que se retrata a las mujeres en roles protagónicos en los programas de noticias.

Pero por otro lado, también fue clara la nula representación de mujeres de 60 años o más, o “adultas mayores”, en ese rol, en todos los medios de comunicación analizados por el órgano regulador.

Cirenia Celestino, Coordinadora de Estrategias de Comunicación y Observatorio de Medios de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), recalcó que en la práctica, para que las y los periodistas, así como las empresas, se apeguen a la perspectiva de género, es necesario cubrir varios niveles de responsabilidad, que van desde la educación en las universidades, hasta la capacitación, el compromiso de los medios y del propio Estado.

Uno de los compromisos corresponde a las y los periodistas, para formar parte de procesos de sensibilización y capacitación; es decir, para contar con herramientas a fin de que puedan cuestionar y no reproducir dichos sexistas, discriminatorios o xenófobos y así empezar a transformar su quehacer periodístico.

“Un segundo nivel de responsabilidad sí hablaría de las empresas mediáticas, que deben reconocer su papel en la sociedad y reconocer su labor a favor de los derechos humanos, o incluso en contra de los derechos humanos de las mujeres, pero hacerlo de manera honesta, y desde ahí tomar ciertas medidas, por ejemplo, para incorporar en sus líneas editoriales la igualdad y la no discriminación como un principio ético fundamental”.

Y aunque hay una agenda que tendrían que estar atendiendo los medios de comunicación, otro nivel de responsabilidad está en manos del Estado, que de acuerdo con la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, tendría que monitorear y vigilar que los medios no resproduzcan la violencia contra las mujeres.

“Si revisamos los medios de comunicación que tenemos actualmente, los contenidos que tenemos al alcance, las audiencias y los resultados del monitoreo que se presenta hoy, nos damos cuenta que esta responsabilidad del Estado no se ha cumplido”, subrayó.

El comisionado Arturo Robles Rovalo señaló que la presencia laboral de las mujeres en los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión es del 33 y 36 por ciento, respectivamente, cifras que son una muestra de qué tan amplia es la brecha de género y cuánto falta por hacer en materia de inclusión.