Inversión en telecomunicaciones cae 87.7% tras extinción del IFT

La recuperación de los flujos de capital dependerá de la consolidación del nuevo regulador, la evolución del T-MEC y el entorno económico.

La inversión extranjera en el sector de telecomunicaciones comenzó a recuperarse durante el primer trimestre de 2026, luego de la caída registrada un año antes en medio de la transición hacia el nuevo modelo regulatorio. Sin embargo, el flujo de capital aún permanece por debajo del observado en 2024, cuando el

Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT)
Seguía operando como regulador autónomo.
Datos de la Secretaría de Economía muestran que entre enero y marzo de 2026 el sector captó 31,1 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED), un incremento de 86,5% respecto a los 16,7 millones de dólares registrados en el mismo periodo de 2025.

Pese a esa recuperación, la inversión aún se ubica 87.7% por debajo de los 253 millones de dólares captados durante el primer trimestre de 2024, antes de la desaparición del IFT y de la creación de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) .

Si bien la evolución de la inversión responde a múltiples factores, los especialistas coinciden en que la certidumbre regulatoria es uno de los elementos que influyen en las decisiones de largo plazo del sector. La propia serie histórica muestra que los flujos de capital han registrado fuertes variaciones en distintos momentos por razones que van más allá de los cambios institucionales.

Inversión volátil
Las cifras de la Secretaría de Economía reflejan que la inversión en telecomunicaciones ha mostrado un comportamiento irregular durante los últimos años. En 2022 , por ejemplo, el sector registró una salida neta de 1.115 millones de dólares , asociada principalmente a procesos extraordinarios de reconfiguración empresarial, entre ellos la devolución de activos y espectro radioeléctrico.

A ese ajuste se sumaron un entorno de guerra de tarifas que presionó los ingresos de los operadores, el incremento en los costos para desplegar infraestructura, el encarecimiento del financiamiento por el alza de las tasas de interés y la inflación global, así como las elevadas cargas fiscales y el costo del espectro radioeléctrico, factores que redujeron el atractivo del sector frente a otros proyectos de inversión.

Tras ese episodio, la inversión continuó en terreno negativo durante el primer trimestre de 2023 , con 243 millones de dólares de salida neta de capital, antes de recuperar el terreno en 2024 , cuando el flujo volvió a ser positivo con 253 millones de dólares .

La desaceleración volvió en 2025 , año en el que coincidieron el arranque del nuevo marco institucional con un entorno económico menos favorable.

La certidumbre regulatoria es una variable.
Desde finales de 2024, la industria ha transitado por un proceso de cambios institucionales derivados de la reforma en materia de simplificación orgánica impulsada por la administración de Claudia Sheinbaum .

Como parte de ese proceso se creó la

Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT)
, responsable de la política pública del sector, mientras que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) comenzó operaciones en octubre del año pasado como órgano desconcentrado de esa dependencia. A ello se suma el fortalecimiento de
Alton y de CFE
como jugadores al ser operadores por el Estado.
Durante ese período de transición, los analistas anticipaban que 2025 sería un año de ajuste para la industria debido a la implementación del nuevo esquema institucional y que 2026 marcaría el inicio de una etapa de mayor certidumbre para la inversión. Sin embargo, los datos del primer trimestre muestran que esa recuperación aún no se consolida.

Paraca

Ramiro Tovar,
profesor del ITAM y especialista en competencia económica y telecomunicaciones, la evolución de la inversión dependerá en buena medida de las señales que envíe el nuevo regulador conforme avance su consolidación.
Tovar sostuvo que un calendario predecible para la asignación de espectro radioeléctrico , una revisión del esquema de derechos que pagan los operadores y mayor certidumbre para proyectos de largo plazo contribuirían a fortalecer el entorno de inversión.

La economía y el entorno internacional marcarán la recuperación
Además de los cambios regulatorios, Tovar demostró que el entorno macroeconómico también ha reducido los incentivos para desarrollar nueva infraestructura.

“La contracción de la economía mexicana durante el primer trimestre del año, junto con una expectativa de crecimiento cercana al 1% para todo el año, reduce los incentivos para ampliar la infraestructura, ya que una menor actividad económica limita la demanda esperada de servicios de telecomunicaciones por parte de hogares y empresas”.

A ello ahora se suma la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) . De acuerdo con Tovar, la posibilidad de pagos anuales al acuerdo comercial reduce el horizonte de planeación para proyectos intensivos en capital, como las redes de telecomunicaciones, cuyos periodos de recuperación suelen extenderse por diez años o más.

“Las telecomunicaciones son especialmente sensibles al ser proyectos intensivos en capital con periodos de recuperación de diez años o más, y eso hace que sean incompatibles con reglas que se revisan cada doce meses”, afirmó.

El origen de los capitales
A los factores regulatorios y macroeconómicos se suma otro elemento que podría influir en el origen de los capitales durante los próximos años: la estrategia del gobierno para fortalecer gradualmente el uso de proveedores tecnológicos de Norteamérica.

Diego Flores, titular del sector de la Industria Electrónica y Digital de la Secretaría de Economía, señaló previamente a Expansión que esta transición buscará una mayor afinidad con empresas de Estados Unidos, aunque aclaró que ello no implicará un desplazamiento inmediato de las soluciones provenientes de China.

De concretarse esa estrategia, también podría modificarse gradualmente el origen de parte de las inversiones y de los proveedores que participan en el despliegue de infraestructura.

De acuerdo con información de BNamericas, el 54% de la infraestructura de redes 4G en México fue desarrollada con tecnología asiática, de Huawei , mientras que la red central de Izzi fue construida principalmente con tecnología de ZTE , fabricantes chinos que han ganado presencia en América Latina para ofrecer soluciones competitivas para mercados con menor poder adquisitivo.

Hasta el momento, la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), que agrupa a empresas como AT&T, Megacable, Izzi y Totalplay, no ha emitido comentarios sobre los posibles efectos del nuevo entorno regulatorio y económico en las decisiones de inversión.

En ese contexto, la evolución de los flujos de capital estará vinculada tanto a la consolidación del nuevo marco regulatorio como al desempeño de la economía, la certidumbre en torno al T-MEC y la forma en que evolucione la estrategia gubernamental para el desarrollo de la infraestructura tecnológica.

Nota del editor: Este artículo incorpora precisiones de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) respecto a la interpretación de las cifras de Inversión Extranjera Directa (IED) de la Secretaría de Economía. La actualización aclara la evolución reciente de la inversión en el sector y contextualiza el comportamiento de los flujos de capital.

https://expansion.mx/empresas/2026/07/08/inversion-telecom-desploma-tras-extincion-ift-creacion-crt?_amp=true