La radio en México, sobre regulada y en crisis: Francisco Contreras
Explicó que la evolución digital era un proceso esperado y que los medios tradicionales han tenido la capacidad de adaptarse a los nuevos entornos tecnológicos.
La radio mexicana enfrenta una etapa crítica marcada por la sobrerregulación, la transformación tecnológica y las dificultades económicas que afectan a gran parte de la industria, aseguró Francisco Contreras Vergara, secretario general del Comité Nacional del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio, Televisión y Telecomunicaciones (STIRTT), quien advirtió que el sector requiere una revisión profunda de las políticas públicas para garantizar su viabilidad y preservar miles de empleos en el país.
En entrevista con El Sol de San Luis, el dirigente sindical señaló que la radio, la televisión y las telecomunicaciones atraviesan uno de los momentos más complejos de las últimas décadas. Sin embargo, aclaró que el principal desafío no radica en la irrupción de las nuevas tecnologías, sino en las condiciones regulatorias bajo las que opera la industria.
Explicó que la evolución digital era un proceso esperado y que los medios tradicionales han tenido la capacidad de adaptarse a los nuevos entornos tecnológicos. A su juicio, la radio convencional puede coexistir y fortalecerse mediante su integración con las plataformas digitales, por lo que el verdadero problema se encuentra en las cargas regulatorias y económicas que enfrentan las empresas concesionarias.
Costos y limitaciones para concesionarios
México se encuentra entre los países donde resulta más costoso obtener y mantener una concesión de radio. A ello se suman las obligaciones fiscales y la transmisión obligatoria de millones de espacios destinados a campañas gubernamentales, partidos políticos y candidatos durante los procesos electorales.
Además, apuntó que diversas restricciones para la publicidad de determinados productos han reducido las posibilidades comerciales de las estaciones radiofónicas, limitando su capacidad de crecimiento y desarrollo.
Afirmó que la industria genera miles de fuentes de empleo directas e indirectas y lamentó que, desde su perspectiva, la clase política no haya dimensionado la importancia económica y social que representa la radio para el país.
Respecto al impacto de las plataformas digitales, indicó que el fenómeno no afecta exclusivamente a la radio, sino también a la televisión abierta, los sistemas de cable, los servicios de internet y la telefonía. Sin embargo, insistió en que el sector puede adaptarse siempre que existan condiciones más favorables para su operación.
Detrás de cada transmisión existe una extensa cadena laboral integrada por personal técnico, operadores, ingenieros, trabajadores administrativos, personal de mantenimiento y empleados encargados de tareas básicas, quienes dependen directamente de la estabilidad de la industria.
Cambios comerciales y seguridad en las regiones
Sobre las recientes operaciones comerciales registradas en San Luis Potosí, donde algunas estaciones cambiaron de propietario en San Luis Potosí, consideró que estos movimientos no necesariamente reflejan una crisis terminal del sector “la radio sigue siendo negocio, porque si alguien vende es porque hay alguien dispuesto a comprar”, expresó al referirse a la venta de algunas emisoras en la entidad.
No obstante, reconoció que en diversas regiones del país las condiciones de inseguridad representan un obstáculo adicional para el desarrollo económico de los medios de comunicación y de las empresas anunciantes.
Explicó que en algunos estados, comerciantes y empresarios evitan promocionar sus negocios por temor a convertirse en víctimas de extorsiones o cobros ilegales por parte de grupos criminales, una situación que impacta directamente en los ingresos publicitarios de las estaciones de radio.
Entre las entidades del país, donde identificó mayores complicaciones mencionó a Sinaloa, Tamaulipas, Chiapas y Veracruz, aunque señaló que el fenómeno afecta a distintas regiones del territorio nacional.
Un llamado al debate nacional y a hacer propuestas
Ante este panorama, el dirigente del STIRTT reiteró la necesidad de abrir un debate nacional sobre el futuro de la radio y las telecomunicaciones, así como generar condiciones que permitan fortalecer a una industria que continúa siendo un medio de información, entretenimiento y servicio para millones de mexicanos.
Planteó la posibilidad de realizar una jornada nacional sin transmisiones de radio y televisión durante un día, como una medida simbólica para visibilizar la importancia del sector y llamar la atención de las autoridades sobre los retos que enfrenta.
Actualmente, el STIRTT agrupa aproximadamente a 17 mil trabajadores vinculados con la radio, la televisión, los sistemas de cable y los servicios de telecomunicaciones en todo el país, una fuerza laboral que, según su dirigente, continúa apostando por la modernización y permanencia de una industria que ha acompañado la vida cotidiana de los mexicanos durante más de un siglo.
