5 de diciembre de 2022

Ciudadanía empoderada ejerce mejor sus derechos digitales

Fundamental recibir el “feedback” de la población.

24/01/22

Ante el creciente protagonismo de tecnologías como la Inteligencia Artificial, Internet de las Cosas (IoT) y Blockchain, preservar los derechos de los ciudadanos es una tarea que debe formar parte de la agenda de gestión inteligente y transformación digital que necesitan las ciudades de América Latina y el Caribe, en la que se analicen las experiencias y buenas prácticas de urbes que ya han avanzado el proceso de empoderar a la ciudadanía.

“Una agenda que esté basada en soluciones digitales y de datos es central para responder a esta nueva demanda que tienen nuestras sociedades para mejorar los servicios digitales con soluciones innovadoras en materia de gobernanza, de gestión del territorio y de integridad pública”, sostuvo Christian Asinelli, Vicepresidente Corporativo de Programación Estratégica de CAF.

Al dar la bienvenida al webinar “Derechos Digitales en las Ciudades – Lecciones para Latinoamérica y el Caribe”, recalcó la necesidad de observar las experiencias de países que han sido pioneros en la construcción de ciudades inteligentes, como Barcelona y Amsterdam, y aprender de las buenas prácticas, porque la pandemia ha puesto en evidencia la relevancia del tema.

Michael Donaldson Carbón, Jefe de la Oficina de Tecnología de Barcelona, España, habló de cómo tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial (IA), 5G, Internet de las Cosas (IoT) o Blockchain, contribuyen en el empoderamiento de la ciudadanía y la inclusión digital.

“Acercamos a la ciudadanía, especialmente a la población escolar. Se trata de democratizar el acceso a la tecnología, que a través de software hagan realidad su producto y de esta manera se den cuenta cómo la tecnología puede ayudar a cubrir algunas necesidades básicas o materiales”.

Para proveer mejores servicios públicos e infraestructuras tecnológicas, se está desarrollando en conjunto con la sociedad civil de Barcelona una versión de la plataforma educativa Moodle que pueda utilizarse en los colegios de la ciudad que ofrezca todas garantías de respeto a los datos de los estudiantes.

“No es competir, ni ir en contra de algunas soluciones de mercado, sino de proveernos de una infraestructura pública que sea totalmente respetuosa con los derechos digitales”, dijo en el encuentro realizado en coordinación con ONU Habitat y la Coalición de Ciudades para los Derechos Digitales (CC4DR).

En el tema de inclusión digital, existe el proyecto de “Agentes TIC”, con el que funcionarios públicos acompañan a los ciudadanos a realizar trámites digitales de la administración pública; el proyecto piloto “Conectamos”, con el que 400 familias recibieron laptops y acceso a internet, a lo que se sumó acompañamiento, capacitación y alfabetización de las tecnologías.

Milou Jansen, coordinadora de Derechos Digitales y ética en Amsterdam e integrante de la CC4DR, comentó que mediante el proyecto “Voces de los Ciudadanos” con el que se inició un diálogo con la población, para saber cómo involucrarlos en la digitalización de las ciudades y capacitarlos para establecer estos derechos.

A esa se suma la “Iniciativa de Derechos Digitales Aplicados”, a la que se unieron nueve ciudades; el Observatorio de Inteligencia Artificial (IA) Global, que se realiza con Barcelona; y el Marco de Gobernanza de Derechos Digitales y la Mesa de Ayuda.

Como ejemplo, consideró que se podría crear un registro de IA, donde se pueda visibilizar la forma en la que las ciudades inteligentes manejan los datos; establecer estándares de compra de tecnología, o si tiene colaboraciones con terceros, a fin de garantizar que esas partes también cumplan estándares de derechos digitales.

Agustín Suárez, Subdirector de la Ciudad Inteligente, de Buenos Aires, expuso el proyecto de esta urbe para que cada ciudadano tenga su identidad en Blockchain y se adueñe de su propia información, como la que se encuentra en documentos y certificados que emiten las distintas instancias gubernamentales.

“Buscamos descentralizar la información, que cada día el ciudadano tenga más poder sobre su información, más autonomía y decida qué quiere compartir y qué necesita mostrar a la comunidad”.

Asimismo, la ciudad de Buenos Aires cuenta con el chatbot “Boti” para atención ciudadana, a través del WhatsApp, que tuvo un incremento de conversaciones, al pasar de 300 mil en marzo del 2020 a 6 millones en diciembre del 2021.

Marcello Santos, gerente de Tecnología de la Agencia de Desarrollo e Innovación de la Prefectura de Curitiba, Brasil, subrayó que la tecnología se debe utilizar cuando las ciudades estén preparadas, pero los datos son fundamentales para entender la inclusión como eje de las estrategias.

La parte más importante es que el ciudadano esté en el centro del desarrollo, recibir el feedback de la población para escuchar sus necesidades, de cómo utilizan los productos y diseñarlos con base en ello, con la mayor simplicidad. Las apps son muy útiles, pero es preferible tener una a muchas, afirmó.

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