23 de abril de 2024

El silencio de las letras: Alejandra Ibarra, una radiografía al asesinato de periodistas

Cuestionar al poder. Acoso y asesinato de periodistas en México habla no solo de lo que representa el crimen, sino la presencia del ruido permanente, de la voz que ha sido acallada. “A nivel local lo que hace mucho ruido es el silencio que han dejado”, dice la autora en entrevista con Proceso.

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-“El periodismo local es el periodismo más puro”, sentencia Alejandra Ibarra Chaoul, la autora de Cuestionar al poder. Acoso y asesinato de periodistas en México, editado por Aguilar Ideas. En el libro intenta explicar el fenómeno, las consecuencias e implicaciones de los homicidios contra los comunicadores y coincide en que el periodismo que en las localidades es el que más expuesto está a la censura y la agresión. 

Pero la autora habla no solo de lo que representa el crimen, sino la presencia del ruido permanente, de la voz que ha sido acallada. “A nivel local lo que hace mucho ruido es el silencio que han dejado”, dice en entrevista con Proceso

Ibarra hace una radiografía entre otros casos, de Navith Condés Jaramillo, quien informaba a través de una página de Facebook llamada Observatorio de sur en Tejupilco, Estado de México; Samir Flores Soberanes, de la radio comunitaria de Amiltzingo, Morelos y el de Juan Antonio Salgado, un policía de La Paz, Baja California Sur y de la ejecucción de Javier Valdez Cárdenas, corresponsal de La Jornada en Sinaloa. 

El libro trata de mujeres que son emboscadas por expresar sus opiniones en radios comunitarias o ejecutadas por denunciar abusos de empresas; de reporteros que con sus propios medios y en diversas plataformas, que van del megáfono a Facebook, alertan de malos manejos de funcionarios o de alcaldesas cegadas por el poder; de periodistas que expusieron las acciones del narco o las trampas de grupos políticos y todos, sin excepción, fueron liquidados por denunciar y exigir la justa rendición de cuentas.

La polítóloga asume una postura que expresa de manera clara en el libro: el periodismo no puede ser imparcial, siempre toma una postura. Y a ello le suma, que la labor de quien denuncia, representa el papel de guía en muchas de las comunidades del país. “Fueron voces que eran referentes”. 

Al ser cuestionada sobre las ejecuciones dice: “Hay grandes vacios. Ellos eran personas que asesoraban a las localidades, daban liderazgo, eran guías y acompañantes, no solo les informaban, su muerte, va más allá del silencio”. 

“El impacto no viaja”, dice al reflexionar sobre los asesinatos. Por eso, la revisión de la labor y el trabajo que hicieron sirve para reivindicar su esfuerzo, pero sobretodo su vida. 

México es clasificado como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo en el mundo, desde el año 2000 hay registro de 156 periodistas asesinados y desde 2003 hay 30 desaparecidos. 

En noviembre pasado, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) reveló que en 10 años han ocurrido 28 asesinatos de periodistas en México que se encuentran sin resolver. Al presentar el Índice Global de Impunidad 2022, el organismo señaló que pese a los discurso gubernamentales, en la gran mayoría de las ejecuciones persiste una constante: impunidad. 

“Para el periodismo tradicional siempre ha resultado incómodo que, quienes cubren un evento o noticia, tomen postura. Pero el periodismo puede tener varias funciones: la de informar, la de investigar y la de denunciar; los reportajes que me importan son aquellos que produjeron periodistas que murieron asesinados. Se trata del periodismo que denuncia, exhibe, expone, y que, al hacerlo, toma postura. Este periodismo no solamente presenta los hechos, sino que los califica. El periodista en cuestión expone una serie de hechos y cataloga moralmente a la persona responsable de dichos sucesos. A veces, el o la periodista no presenta hechos previamente desconocidos, pero siempre toma postura”.

Proceso comparte con sus lectores un fragmento del capítulo El Facebookero, encauzar el descontento social por redes sociales:

En la última cobertura de la página oficial del Observatorio del Sur, un medio que publicaba a través de Facebook, el periodista mexiquense Nevith Condés Jaramillo, fundador de dicho medio, transmitió un reportaje en vivo sobre un bache. Filmó el surco en el piso del camino vecinal en una de las rancherías de Tejupilco de Hidalgo, en la zona conocida como Tierra Caliente mientras la gente se congregaba alrededor. * Ya con los vecinos a cuadro, el reportero empezó a entrevistar al delegado de la localidad: “¡Qué hoyito tenemos aquí! Has de cuenta que cayó un meteorito apenas ayer, ¿o no, compa? ¿Qué pasó?”

La calle, una de las vías principales de la localidad Rincón de López, llevaba 15 días con un bache de más de un metro de diámetro y uno de profundidad ocasionado por una tubería de drenaje mal instalada. El delegado había ido al Ayuntamiento dos veces solicitando que se reparara la calle, según explicó en la transmisión, pero le dijeron que no podían arreglarla porque era un gasto imprevisto, si acaso, podían usar su partida de obra prioritaria, que excedía por mucho el costo del arreglo, para taparles el bache. Los vecinos no aceptaron. En cambio, se ofrecían en cámara a poner la mano de obra si la presidencia municipal les proveía los materiales. “Ahí está. Ni quién se raje. Hay voluntad de parte de los ciudadanos. Le amarraron bien las manos al Ayuntamiento”, sentenció Condés Jaramillo antes de terminar su transmisión.

Empezaba a caer la noche del 23 de agosto de 2019 y la gente se dispersó. El periodista de 42 años recogió sus cosas y se fue de Rincón de López. Pasó al departamento que rentaba en Tejupilco y salió a cenar tacos en un negocio local. En la madrugada del sábado 24 de agosto encontraron el cuerpo sin vida del periodista en la comunidad de Cerro de Cacalotepec, al sur de Tejupilco.

La noticia recorrió el pueblo a través de rumores. En la página del Observatorio del Sur se pueden ver todavía comentarios en las publicaciones del portal de Facebook avisando que se hablaba de un periodista asesinado y preguntándose si sería Condés Jaramillo.

La información oficial que se dio a conocer es poca y carece de detalles. No se sabe quién encontró el cuerpo, ni cómo. No se sabe quién fue el o la denunciante ni quienes llegaron al lugar de los hechos. Tampoco se sabe, con precisión, cómo encontraron el cuerpo, en qué estado, con qué heridas. Personas cercanas al periodista se enteraron de la muerte por teléfono o mensajes de texto, los rumores habían llegado a los grupos de WhatsApp. Decían que había fotos y videos del homicidio. Decían que lo habían encontrado con más de 100 heridas de arma punzocortante. Estos rumores sirvieron también para infundir miedo a la población. No era la primera vez que los rumores se utilizaban para atemorizar y manipular a los tejupilquenses. Ya llegaremos a eso.

Días después del homicidio, el 27 de agosto de 2019, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México publicó un comunicado a través de redes sociales donde aseguraba que se esclarecería el crimen del periodista. Dos días después, el entonces fiscal del estado, Alejandro Gómez Sánchez, aseguró en entrevista que se estaban explorando tres líneas de investigación: dos de ellas relacionadas con la labor periodística de Condés Jaramillo y una más relacionada con su vida personal.30 Dijo también que ofrecerían una recompensa a quien aportara información sobre el caso. A pesar de las promesas iniciales, a principios de 2023, más de tres años después del homicidio, el asesinato de Nevith Condés Jaramillo permanece sin resolver.